Justicia climática y desastres naturales: Efleda Bautista - Filipinas - CIDSE
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Justicia climática y desastres naturales: Efleda Bautista - Filipinas

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A la vista de lo que los extremos climáticos pueden provocar en las personas, las comunidades y los países, tanto la mitigación como la adaptación a los efectos del cambio climático son pilares esenciales para las próximas negociaciones climáticas de COP21.

Filipinas es uno de los países más afectados por desastres naturales, particularmente tifones o súper tormentas. Con un promedio de tifones 20 cada año, el archipiélago ha experimentado un aumento en la fuerza de tales eventos naturales. Aunque los científicos solicitan un análisis cuidadoso, muchos han notado que el cambio climático ha afectado en cierta medida la ferocidad y la frecuencia de estas tormentas, ya que se observa que las aguas más cálidas en el Océano Pacífico tienen un vínculo directo. El tifón Haiyan (también llamado tifón Yolanda), en 2013, fue una de las tormentas más fuertes y mortales jamás registradas en esta región, dejando a más de 12 millones de personas afectadas.

En un país donde aproximadamente el 75% de las personas dependen de la agricultura para vivir, las consecuencias fueron devastadoras, ya que los cultivos fueron destruidos y los recursos hídricos contaminados. Dr. Efleda Bautista es representante de "People Surge", una amplia alianza de víctimas del tifón Haiyan. Reúne a las personas para ayudar a los sobrevivientes del tifón, al mismo tiempo que los capacita para tomar medidas colectivas y reducir los riesgos de calamidades similares en el futuro. La alianza también insta al gobierno nacional a tomar medidas adecuadas y rápidas para prevenir, pero también responder a los impactos de cualquier desastre natural.

En el contexto de este terrible evento, Dr. batista destaca las contradicciones que expone el cambio climático: cuán contradictorio es que muchos países de bajos ingresos como Filipinas sientan las repercusiones del cambio climático y la contaminación, a pesar de ser los que producen menos emisiones. Es un poderoso ejemplo de la relación desigual entre las naciones de altos ingresos y las naciones de bajos ingresos, y la urgente necesidad de equilibrar esta relación si queremos lograr la justicia climática.

Ella destaca que las personas y comunidades vulnerables deben tener un papel destacado en la configuración del acuerdo climático en París, ya que cree que las soluciones no serán fáciles de obtener de las naciones desarrolladas.

Como se ve en este ejemplo de la tormenta de Haiyan, los eventos climáticos extremos pueden provocar pérdidas y daños irreparables, que a menudo exceden la capacidad de las personas y las comunidades para gestionar el riesgo y reparar los daños. En las próximas negociaciones climáticas de la ONU en París, junto con la insistencia en mantener las temperaturas por debajo de 1.5 grados Celsius para evitar el cambio climático irreversible, también se necesita atención tanto para las medidas de mitigación como de adaptación, incluido el apoyo de las comunidades que experimentarán el desplazamiento forzado debido a lo irreparable efectos del cambio climático en sus pueblos, ciudades, regiones o países.

Obtenga más información sobre el trabajo de CIDSE sobre justicia climática aquí.

 

 

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