18 de mayo de 2026
Declaración de 186 organizaciones de la sociedad civil, movimientos juveniles, organizaciones de pueblos indígenas, representantes de comunidades en primera línea, defensores de la justicia ambiental, expertos legales y movimientos de salud y clima de todo el mundo, que piden una resolución contundente de la Asamblea General de las Naciones Unidas que respalde la Opinión Consultiva de la CIJ de 2025 sobre el cambio climático.
Fondo
El 20 de mayo, los gobiernos reunidos en la Asamblea General de las Naciones Unidas tendrán la oportunidad de votar una resolución para implementar la Opinión Consultiva de 2025 de la Corte Internacional de Justicia sobre el cambio climático. El mensaje de la Corte fue inequívoco: las obligaciones climáticas no son aspiraciones políticas, sino deberes legales.
Lea el Civil Declaración de la Sociedad:
La crisis climática no es simplemente una emergencia ambiental; es una crisis de derechos humanos, una crisis de salud, una cuestión de justicia, supervivencia y derecho internacional. En un momento en que el multilateralismo enfrenta una profunda tensión, la próxima Asamblea General de las Naciones Unidas (AGNU) Resolución Damos la bienvenida a la Corte Internacional de Justicia (CIJ). Dictamen consultivo sobre las obligaciones jurídicas de los Estados en materia climática El cambio representa una oportunidad decisiva para el liderazgo global y la responsabilidad colectiva.
Como organizaciones de la sociedad civil comprometidas con la justicia climática, la cooperación internacional y el estado de derecho, instamos a todos los Estados Miembros a que copatrocinen y voten a favor de la Resolución de la Asamblea General de las Naciones Unidas que acoge con beneplácito y pone en práctica el fallo climático de la CIJ.
El fallo de la CIJ sobre el cambio climático constituye la aclaración más autorizada del derecho internacional en esta materia hasta la fecha. Emitido por unanimidad, tras una solicitud de consenso y una participación sin precedentes de Estados y la sociedad civil de todas las regiones, el dictamen confirma que los Estados tienen obligaciones jurídicas vinculantes para prevenir los daños climáticos, proteger los derechos humanos, eliminar gradualmente los combustibles fósiles y proporcionar reparación y compensación por las pérdidas y los daños relacionados con el clima.
La Resolución que ahora se encuentra ante la Asamblea General refleja fiel y responsablemente estas obligaciones y ofrece vías claras para su implementación. La Resolución no fue elaborada por una sola delegación, sino mediante amplias consultas y con la participación de más de cien Estados Miembros. El borrador final es integral y representativo de las aportaciones de los Estados Miembros. Reafirma la importancia de una transición justa para abandonar los combustibles fósiles, reconoce los derechos y las protecciones jurídicas de los Estados amenazados por el aumento del nivel del mar, subraya la importancia fundamental de la equidad y la justicia intergeneracional, y solicita un seguimiento estructurado para apoyar la implementación, incluyendo informes del Secretario General de las Naciones Unidas.
La aprobación por consenso de esta resolución crucial enviaría un poderoso mensaje mundial de que los Estados siguen comprometidos con la acción climática, el derecho internacional y la cooperación multilateral en un momento en que la humanidad necesita urgentemente las tres cosas.
De cara a la fecha de adopción prevista para el 20 de mayo de 2026, hacemos un llamamiento a todos los Estados miembros para que:
- Confirmar y comunicar públicamente su copatrocinio antes del día de la adopción;
- Apoyar la adopción de la resolución por consenso, incluso mediante la vía diplomática;
- Vote a favor de la resolución tal como se presenta, en caso de que se convoque a votación;
- Participar de forma constructiva en los procesos de seguimiento para poner en práctica la Opinión Consultiva de la CIJ de conformidad con sus obligaciones legales.
Como sociedad civil, estamos dispuestos a seguir colaborando con los Estados Miembros y los órganos de la ONU para impulsar la aplicación de la Opinión Consultiva y fortalecer nuestra capacidad colectiva para mejorar las respuestas a la creciente crisis climática. Acogemos con beneplácito esta resolución y reafirmamos nuestro compromiso de apoyar su aplicación y la puesta en práctica de la opinión consultiva de manera que se respeten los derechos humanos, se garantice la equidad y se haga justicia de conformidad con las conclusiones de la CIJ.
El daño cada vez mayor que la crisis climática inflige a todos nuestros países ya ha provocado un sufrimiento humano inaceptable, incluyendo pérdidas y daños inmensos, graves riesgos para la salud, desplazamiento de civiles, amenazas a la soberanía y la supervivencia de países enteros, entre otros, dejando repercusiones devastadoras para muchos, principalmente para las comunidades que menos han contribuido al cambio climático. Para las comunidades más afectadas, los pequeños Estados insulares en desarrollo, la juventud y las generaciones futuras, esta resolución no es un ejercicio político abstracto, sino una cuestión de dignidad, existencia y supervivencia.
No tenemos que luchar solos contra la crisis climática. Mediante la colaboración continua y la cooperación internacional, podemos lograr una verdadera justicia climática.
Copatrocina la resolución y #VotaSíPorLaJusticiaClimática.
Gracias por su atención.
Contacto de CIDSE: Pedro Guzmán Pérez, Responsable de Energía y Extractivismo (guzman(at)cidse.org)
Ilustración de la portada: imagen con fotografía del edificio de las Naciones Unidas en Nueva York.
Crédito: CANSA.

