IGUALDAD DE GÉNERO

En todo el mundo, existe una desigualdad sistémica entre hombres y mujeres. Las mujeres siguen enfrentándose a un acceso y a un control limitado de los recursos. Las mujeres están infrarrepresentadas en los procesos de toma de decisiones que conforman sus vidas y las sociedades. La desigualdad de género se ve reforzada cada día a través de actitudes, prácticas y estructuras discriminatorias. La desigualdad que experimentan las mujeres impide el progreso de la mitad de cualquier sociedad y constituye una barrera fundamental para el desarrollo humano integral y la justicia social.

La igualdad de género es una cuestión sistémica. En nuestras diferentes áreas de trabajo, observamos, con frecuencia, un impacto específico en función del género. Debido a la falta de respeto de sus derechos sobre la propiedad, a las mujeres rurales les resulta complicado acceder a tierra en la que poder cultivar alimentos. A menudo se les asigna a las mujeres la tarea de cuidar la salud de una comunidad. Sin embargo, se les deniega la participación en la toma de decisiones sobre fuentes de energía que pueden provocar una contaminación peligrosa. Las cadenas de suministro de las empresas se aprovechan de la posición de las mujeres en la sociedad para acceder a una fuente de mano de obra barata y con malas condiciones laborales. Las mujeres se enfrentan a barreras estructurales en el acceso a la justicia cuando buscan recursos judiciales ante situaciones de acaparamiento de la tierra o de abusos de empresas. Constatamos que a menudo las mujeres son las que promueven la organización de movimientos de base. Sin embargo, rara vez se convierten en portavoces o en representantes de los mismos. Pese a todos los esfuerzos realizados por muchos movimientos y por la comunidad internacional para abordar esta falta de equilibrio, sus voces no cuentan con el mismo peso ante las autoridades gubernamentales o empresariales que sus homólogos masculinos.

Sabemos que se tienen que encarar estos efectos específicos en función del género en las políticas que defendemos para regular las empresas, así como en las soluciones que proponemos para lograr una energía y unos sistemas alimentarios sostenibles. Estas soluciones deben identificar las estructuras de toma de decisiones que desempoderan a las mujeres, así como intentar concebir de forma activa nuevos procesos participativos que garanticen la igualdad de trato a las mujeres como actores de la sociedad. Trabajamos con nuestras copartes y nuestros miembros para encontrar metodologías que permitan abrir debates sobre la igualdad de género en una gran variedad de contextos culturales y económicos, para cambiar las mentalidades y luchar contra las relaciones de desigualdad. Celebramos las perspectivas de las mujeres y les otorgamos una mayor voz a través de nuestros medios.

Responsable de igualdad de género y cambio sistémico
Jassin Fetahovic